La Cala de San Vicente

La Cala de San Vicente (Cala de Sant Vicent) se encuentra en el norte de la isla, entre es Roig y Punta Grossa. Se trata de uno de los lugares más tranquilos de la isla de Ibiza. No en vano, hasta bien entrada la década de 1960 no existía ninguna carretera que llegara hasta el pueblo y los vecinos debían caminar por la montaña o navegar para visitar la capital de la isla.

Se encuentra a unos 40 minutos desde Ibiza, 15 minutos desde San Carlos y unos 10 minutos desde San Juan, todo ello en coche. Llegando desde San Carlos, podrá disfrutar de unas tremendas vistas, puesto que la carretera va serpenteando por el perfil de la isla, que por el norte son todo montañas. Justo antes de llegar podrá pararse en algún pequeño mirador, siempre yendo con cuidado de no dejar el coche mal situado. Llegar en coche es bastante sencillo, está bien señalizado y hay aparcamientos en la playa, también se puede llegar en bus, no obstante la frecuencia de estos no es demasiado buena. También está la opción para sibaritas que es fondear en la cala, que es perfecta para ello debido a que se encuentra bien resguardada de corrientes.

Es un lugar relativamente tranquilo, con una larga y muy amplia playa arenosa, donde podrán ir en velomar, montarse en un banana boat o apuntarse a la escuela de windsurf . El pueblo, si bien pequeño, es conocido por sus restaurantes, aunque también hay un buen número de bares a lo largo del paseo que bordea la playa.

En las cercanías de La Cala de San Vicente se halla la Cova d’es Cuieram, santuario púnico que honra a la diosa Tánit (siglo V a.C.).

En la carretera que se dirige desde la Cala a San Juan, se realiza anualmente desde hace años una competición de automovilismo de montaña llamada La Pujada a la Cala, evento que tiene bastante éxito entre la gente de la isla.